NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO DE MEDINACELÍ
Autor de la imagen.- La imagen del Señor de Medinaceli, el Señor de Cuenca fue tallado por el imaginero Luis Marco Pérez.
Fecha de ejecución.- Luis Marco Pérez talla esta imagen del señor de Medinaceli en el año 1951
Técnica.- Imagen de vestir, que tiene tallado la cabeza, las manos y los píes, sin tallar el resto del cuerpo, al que se añaden postizos, como la melena de cabello natural, o la corona de espinas.
Ciclo de la Pasión.- El Juicio de Poncio Pilato.
Momento de la Pasión.- Jesús, tras ser flagelado y sufrir las burlas de los soldados, siendo coronado de espinas, es presentado por Poncio Pilato al pueblo, que aumentando sus gritos piden su condena de muerte.
Cofradía.- Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli.
Fecha de fundación.- 1949
Templo de culto.- Iglesia de San Felipe Neri.
Templo de salida procesional.- Iglesia de San Felipe Neri.
Jornada de procesión.- Tarde noche del Martes Santo.
Localidad.- Cuenca.
Del Evangelio según San Mateo 27, 22 - 26
Pilato les preguntó:
«¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?».
Contestaron todos:
«Sea crucificado».
Pilato insistió:
«Pues, ¿qué mal ha hecho?».
Pero ellos gritaban más fuerte:
«¡Sea crucificado!».
Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos ante la gente, diciendo:
«Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!».
Todo el pueblo contestó:
«¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!».
Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.
Reflexión
En demasiadas ocasiones nos convertimos en jueces condenatorios de los demás. de quienes no piensan o ven en el mundo como nosotros. Toda esta realidad social que vivimos de enfrentamiento y agresividad no es solo fruto de los otros. No podemos mirar lo que nos rodea desde el enfado, la beligerancia y la condena constante. Condenamos a muerte, a muchas muertes a muchos tipos de muerte, pero a todas las muertes, sumamos nuestra actitud a las de los demás en lo destierros y alejamientos y cerrazones de las razones personales. Es legítimo y bueno tener convicciones, cuidar la identidad. Pero cada condena, de fondo, encierra una profunda injusticia: la de tener al otro por un todo, tomando solo la parte que lo separa de mí. La de no ver al otro más que en lo que tiene de distinto a mí. La condena de Jesús es la condena del inocente pro razones propias y egoístas. El miedo en Pilato. En los sacerdotes de Jerusalén, mantener su posición y su dominio sobre Dios. Para ambos era legítimo condenar a Jesús, pues pensaban que con condenar a Jesús obtenían lo deseado. Condenar aquí, hoy, por parte de uno, a al completa distancia, al abismo, a la muerte para mí, al que no cree, no piensa, no sirve como yo, no hace sino destruir los puentes posibles de la convivencia. Aunque en mis convicciones parezca legítimo.
Pero lo cristiano, el testimonio de silencio de Jesús en su condena, nos dice que es otra la manera de estar desde el amor en el mundo. No hablo de un buenísimo que todo lo transige y que baje las manos, impotente, habló de que nuestra mirada y nuestro corazón crezcan, se ensanchen y se amplíen al latido de Jesucristo, para acoger a lo otros.
NUESTRO PADRE JESÚS DE LA CARIDAD
Autor.- La imagen del Señor de la Caridad salió de la gubia del imaginero Manuel Martín Nieto.
Fecha de ejecución.- Manuel Martín Nieto talla al Señor de la Caridad en el año 2015
Técnica.- Imagen de vestir, que tiene tallado la cabeza, las manos y los píes, sin tallar el resto del cuerpo
Ciclo de la Pasión.- El Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- Jesús, tras ser condenado a muerte, es obligado a llevar sobre sus hombros la Cruz, en la que va a ser crucificado.
Cofradía.- ·Hermandad y Cofradía de Nuestro Señor de la Caridad, conocida popularmente como Los Estudiantes.
Fecha de fundación.- 2013
Templo de culto.- Iglesia Parroquial de San Juan el Real
Templo de salida procesional.- Iglesia Parroquial de San Juan el Real.
Jornadas de procesión.- Tarde del Domingo de Ramos - Estación penitencial de Nuestro Padre Jesús de la Caridad.
Tarde noche del Viernes Santo - Procesión del Santo Entierro.
Localidad.- Calatayud (Zaragoza)
Del Evangelio según San Mateo 27, 26 - 32
Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Entonces los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo:
«¡Salve, rey de los judíos!».
Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.
MEDITACIÓN
Con cuantas cruces cargamos a los demás que podríamos evitarles. A veces tan simples, como nuestras reacciones destempladas. Nuestro pagar la cotidianeidad que nos agobia con los que tenemos cerca. Nuestros miedos, nuestros enfados, nuestras preocupaciones. Cargar a otros con cruces es cagarles con nosotros mismos. No ponerles a ellos por delante de nosotros. Olvidarnos de los demás y de sus propias situaciones para que solo el yo sea el centro de todo cuanto existe. Terrible eco aún de la caída del Paraíso: ser nosotros los dioses. Hacernos reyes poderosos a los que todos sirvan y rindan pleitesía. Solamente importar nosotros mismo. Eso en lo cerca, cotidiano. Pero hay un lejos, menos claro, menos consciente, menos expreso, pero del que también formamos parte: con nuestras maneras de vivir, de consumir, de comprar, de gastar, de comer, de vestir, de viajar, cargamos con cruces terribles a tantos en tantos lugares. Jesús se identifica con todos los torturados, de tantas formas no sólo las físicas, que también, de todos los lugares del mundo, que sufren cruces crueles y terribles. Muchos hablan de que el mayor sufrimiento en la pasión de Jesús no fue el físico, aunque lo sufriera, sino el moral del abandono, el desprecio, la injusticia, y la burla. Cuántas cruces hacemos cargar a otros de modo tantas veces inconsciente y casi sin querer. Cuánto necesitamos la memoria, no olvidar, resituarnos siempre. Cuánto no dejar de mirar a Jesucristo, memoria y amor de otra manera de estar.
LA CAÍDA
Autor.- La imagen del Señor de la Caída fue realizada por el imaginero Francisco Javier López del Espino.
Fecha de ejecución.- López del Espino realiza esta imagen en el año 2015
Técnica.- Imagen tallada y policromada en madera, a la que se viste con túnica que no permite ver la talla completa de la imagen.
Ciclo de la Pasión.- El Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- Según la tradición popular, no recogida en los Evangelios, durante su camino hacía el Calvario cayo por el peso de la Cruz en algunas ocasiones, según el Vía Crucis fueron tres estas Caídas.
Cofradía.- Hermandad del Santo Cristo de la Agonía y Nuestra Señora de los Dolores.
Fecha de fundación.- 1815
Templo de culto.- Iglesia Conventual de los Reverendos Padres Escolapios.
Templo de salida procesional. Iglesia Conventual de los Reverendos Padres Escolapios.
Jornadas de procesión.- Tarde noche del domingo de Ramos - Procesión de las Tres Caídas.
Tarde noche del Viernes Santo - Procesión del santo Entierro.
Localidad.- Barbastro (Huesca)
Del libro del Profeta Isaías 53, 4 - 5
Él soportó nuestros sufrimientos
y aguantó nuestros dolores;
nosotros lo estimamos leproso,
herido de Dios y humillado;
pero él fue traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él,
sus cicatrices nos curaron.
No hay vida ninguna que no tenga caídas en su historia. No hay vida ninguna sin errores, sin pecados, sin momentos de desacierto y daño cometido. Los seres humanos estamos hechos así. Fustes torcidos. Caídas acumuladas. Algo tan real, tan de toda biografía, que nos sitúa de frente a la necesidad del perdón. Necesitamos ser perdonados. Levantados cuando caemos estrepitosamente. Justo ahí, hundidos por el realismo de nuestro mal, con nuestra comprensión de nosotros mismos y nuestro rostro que tanto nos gusta, roto y deformado por nuestros propios actos, justo ahí, es cuando más necesitamos ser amados. Perdonados. Levantados. Sanados. Y esto que tan fácil resulta leer aquí, comprenderlo y compartirlo, esto que tan en la entraña del cristianismo está, esto que tan comprensible lo vemos cuando uno mismo vive la necesidad del perdón, esto es realmente difícil hacerlo cuando somos nosotros quienes hemos sufrido el daño y el mal. Cuando nos ha caído encima el pecado del otro. Por eso, mirar a Jesús cayendo bajo el peso de la cruz que nosotros cargamos a otros tiene el inmenso valor del perdón. De recordarnos que nuestro perdón nace del perdón de Dios. Que otro antes que nosotros perdonó total y radicalmente. Que si Dios mismo es capaz de perdonar nuestra caída, cayendo él mismo bajo el peso de nuestros males, nosotros estamos llamados siempre a hacer lo mismo: Alzar a los que caen ante nosotros, incluso sobre nosotros, con el perdón.
NUESTRO PADRE JESÚS DE LA MISIÓN REDENTORA Y NUESTRA MADRE Y SEÑORA DEL ENCUENTRO.
Autor de las imágenes.- Las dos imágenes que forman este misterio de la ciudad de Jerez fueron realizadas por el imaginero Fernando Murciano Abad.
Fecha de ejecución.- Fernando Murciano Abad talla la imagen del Señor de la Misión en el año 2011, tallando la imagen de la Virgen del Encuentro en el año 2018
Técnica.- La imagen del Señor es una imagen de bulto, tallada y policromada en madera. La imagen de la Virgen es una imagen de vestir que tiene tallados la cabeza y las manos, sin tallar el resto del cuerpo, formado por un armazón que queda oculto bajo las ropas con las que es presentada a la devoción de los fieles.
Ciclo de la Pasión.- El Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- El Evangelio de Juan nos dice que junto a la Cruz de Jesús estaba su Madre, la fe del pueblo ha querido que en el Camino del Calvario, María y Jesús se encontraran, mientras este llevaba la cruz sobre sus hombros, tal y como lo ha reflejado en la cuarta estación del Vía Crucis tradicional.
Cofradía.- ·Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora, Nuestra Madre y Señora del Encuentro, María Santísima del Silencio, Santa Gema Galgani y San Ramón Nonato
Fecha de fundación.- 2009
Templo de culto.- Iglesia Parroquial del Corpus Christi.
Templo de salida procesional.- Iglesia Parroquial del Corpus Christi.
Jornada de procesión.- Madrugada del Viernes Santo.
Localidad.- Jerez de la Frontera.
Del Evangelio según san Lucas 2, 34 - 35. 19
Simeón los bendijo y dijo a María, su madre:
«Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
MEDITACIÓN
No creo que exista mayor dolor que el de una madre que pierde a su hijo, a su niñito, a la vida de sus entrañas. No puede haber desgarrón en el alma y el corazón mayor que ese. Que uno pierda a una madre es parte de la natural ley de la vida y la muerte, la única certeza que cada ser humano traemos al mundo. Pero que una madre pierda a un hijo rompe cualquier ley de vida. Cualquier lógica del corazón. Mirar a María en la pasión nos hablará de cómo permanecer en pie en el dolor. De cómo sostenernos nosotros cuando la vida aprieta, cuando la vida ahoga, cuando la vida no llega, cuando la vida duele. No podemos evitarlo. A veces, la vida duele. Se trata ahí entonces de cómo sobrellevarla. Con qué energía interna sostenernos en la prueba y el dolor. Qué fuerza sacar y dónde agarrarnos en medio de la tormenta. Mirar a María, al pie de la cruz, tendría que recordarnos una máxima que sacamos de la pasión de Jesús: si algo no ha terminado bien, aún no ha terminado del todo. La esperanza contra toda esperanza está sostenida en la cruz del Señor. La entereza ante la adversidad, aún en medio de las lágrimas y los gritos, se nutre de la esperanza. De la confianza en Dios. De no dudar que Él, siempre, sabrá salir de algún modo, tantas veces inesperado, en nuestra vida como respuesta al dolor.
NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO CON EL CIRINEO
Autor.- Tanto la imagen del Señor con la Cruz sobre sus hombros, como la imagen del Cirineo que ayuda al Señor a llevar la Cruz fueron realizadas por el imaginero Víctor de los Ríos Campos.
Fecha de ejecución.- Víctor de los Ríos Campos realiza al Señor y al Cirineo en el año 1954
Técnica.- Imágenes de bulto, talladas y policromadas con óleos, quedando la talla de madera bajo las ropas con las que las imágenes son presentadas a la devoción de los fieles.
Ciclo de la Pasión.- Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- Los soldados romanos viendo el mal estado en el que se encuentra Jesús, tras las torturas sufridas durante la Pasión, las pocas fuerzas que le quedan, y temiendo que no pueda llegar al Calvario, obligan a Simón de Cirene a llevar la Cruz de Jesús hasta el Calvario.
Cofradía.- ·Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Madre la Virgen de la Amargura
Fecha de fundación.- 1604
Templo de culto.- Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Templo de salida procesional.- Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Jornada de procesión.- Mañana del Viernes Santo.
Localidad.- Palencia.
Del Evangelio según san Mateo 27, 32. 16,24
Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a llevar su cruz. Entonces dijo a los discípulos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga».
Reflexión
Cada día se nos ofrecen múltiples momentos en los que poder ayudar a otros a cargar sus cruces. De instantes en los que podemos sostener a quienes se zarandean bajo el peso de lo cotidiano, tenemos el día lleno. A Simón, el de Cirene, le obligaron porque pasaba por allí; a nosotros se nos invita a abrir los ojos a nuestro alrededor, a tensar la atención de nuestra disponibilidad mirando más allá de lo que vemos. Los actos de amor son cotidianos instantes en los que salir de nosotros mismos. De nuestras rutinas y obligaciones autorreferenciales. Para captar que hay a nuestro alrededor tantas vidas que caminan oprimidas con el peso de la angustia y la preocupación, y que necesitan un hombro hermano para llevar, siquiera un trecho del camino, sus pesos y sus cruces. No son necesariamente inmensos gestos de donación. A veces, la forma de ser cireneos es sutil y pequeña. Son muchas las maneras de sostener y amar. Sin más un mensaje, un abrazo, una atención, una llamada, una palabra, una ayuda gratuita, pueden ser detalles inmensos de amor que sostengan a quien se tambalea. Las cosas de Dios se juegan en lo pequeño y escondido. No hay fuegos de artificio brillantes cuando de amar se trata, porque en la donación generosa ordinaria está presente el Señor Jesús amando y ayudando, con nuestro concurso, a llevar la cruces de otros. Como otros hacen con nosotros. Como el mismo Señor cargó con las nuestras.
SANTA MUJER VERÓNICA
Autor.- Esta imagen de la Verónica fue tallada por Felipe Coscolla Plana.
Fecha de ejecución.- Felipe Coscolla talla esta imagen de la Verónica en el año 1924
Técnica.- Imagen de bulto, tallada y policromada.
Ciclo de la Pasión.- El Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- Mientras Jesús es conducido al Calvario, según la tradición, una mujer, se compadece de él, se aproxima y limpia su rostro con paño, quedando impreso en aquel trozo de tela el rostro de Nuestro Señor.
Cofradía.- Archicofradía de la Santísima Vera Cruz.
Fecha de fundación.- Siglo XVI.
Templo de culto.- Iglesia Parroquial de Santo Domingo y San Martín.
Templo de salida procesional.- Iglesia Parroquial de Santo Domingo y San Martín.
Jornada de procesión.- Tarde noche del Viernes Santo.
Localidad.- Huesca.
Del profeta Isaías 53,2
Creció en su presencia como brote,
como raíz en tierra árida,
sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente
Reflexión
La belleza se muestra de muchas maneras y no siempre suelen ser los oropeles y los reflejos brillantes los que la señalan. Un rostro deformado o agotado, exangüe, bajo el peso de la entrega por amor, encierra toda la belleza que puede el ser humano crear. El gesto de amor de esa mujer sin nombre: Verónica la hemos llamado por ser la que limpia el vero ikonos, la verdadera imagen de Jesús, el rostro hermoso del Señor, deformado por la entrega y el dolor, nos trae dos hechos a no olvidar. El verdadero rostro de Dios es el del amor entregado, aun en medio del sufrimiento. El rostro de Dios se nos ha mostrado saliendo de la niebla y el humo de lo abstracto y escondido, para que el ser humano entienda que la auténtica belleza está en la entrega de amor. La existencia humana comporta siempre una inevitable carga de sufrimiento. No es el sufrimiento, per se, nunca bueno. Pero si ese dolor se lleva desde el amor, desde la donación de uno para que la vida de los demás sea mejor, ese dolor cobra sentido. Y se carga de belleza. Belleza y amor van tan intrincadamente conectados que es la donación amante de uno mismo a los demás la que hace que se pueda captar belleza en lo aparentemente deforme, grotesco y escandaloso, como la cruz de Cristo. Y otra clave nos recuerda la Verónica: cada gesto de amor y de cuidado que tengamos con el que sufre, además de cargarse de belleza, es un gesto infinito que no se agota, porque recuerda a la condición humana su verdadera razón de ser, la de seres que aman.
SANTÍSIMO CRISTO DE LA SALUD EN SU SEGUNDA CAÍDA
Autor.- La imagen del Señor de la Salud salió de la gubia del imaginero Fernando Cruz Solís.
Fecha de ejecución.- Cruz Solís talla esta imagen del Señor en el año 1993
Técnica.- Imagen de bulto, tallada y policromada en madera, cuya talla queda oculta bajo la túnica con la que es presentada la imagen a la devoción de los fieles.
Ciclo de la Pasión.- El Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- Sin fuerzas, por las torturas a las que ha sido sometido, por la pérdida de la sangre, cansado, Jesús cae bajo el peso de la Cruz en su camino hacía el Calvario.
Cofradía.- ·Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Salud y Soberano Poder y de Nuestra Señora de la Consolación Madre de la Iglesia
Fecha de Fundación.- 1991
Templo de culto.- Iglesia Parroquial de la Consolación.
Templo de salida procesional.- Iglesia Parroquial de la Consolación.
Jornadas de procesión.- Tarde noche del Jueves Santo - Procesión de la Santa Vera Cruz y Pasión del Señor.
Tarde noche del Viernes Santo - Procesión General del Santo Entierro.
Localidad.- Santánder.
Lectura del libro de las Lamentaciones 3,1,5.6
Yo soy el hombre que ha conocido el sufrimiento bajo la vara de su cólera; me ha conducido y llevado a la tiniebla y no a la luz. […] Ha cerrado mis caminos con sillares, ha retorcido mis sendas. […] Me ha roto los dientes con piedras, me ha aplastado en el polvo.
Reflexión
Agotados bajo las cargas de la entrega por amor, el ser humano se engrandece. Elegir colocarse en el suelo del camino, polvoriento o embarrado, por amor a los que la vida arroja a las cenizas, engrandece la condición humana. Abre a la presencia divina en el mundo. Postrados en tierra, conectados con esa tierra de la que salimos y a la que regresaremos, la realidad se ve de otro modo. Mirar desde abajo, desde el barro que tantas veces pisamos y en los que tantos yacen, engrandece nuestra mirada y nuestro corazón. Abre nuestra conciencia. Nuestro mundo desarrollado no ve cuánta gente postrada hay. Se ha acostumbrado a pensar que es desde arriba y las alturas desde donde realmente se vive la vida. Nos ha ido seduciendo con la idea de que en el éxito, la riqueza, la grandeza, la comodidad, es donde vivir merece la pena. Pero nos abofetea con el precio para ello: para que unos vivan en el esplendor, otros han de ser sacrificados en su existencia. Otros han de ser el suelo del camino que pisar para alcanzar los objetivos de comodidad y bienestar. Que Jesús, de nuevo caído, abrace y bese el suelo, es una forma de besar y hacerse uno con los que, tirados y arrojados a los lados, al barro, nos recuerdan que a nuestro mundo le falta mucho para crecer en el amor. Jesús, el Señor, caído por segunda vez, nos recuerda y nos invita a postrarnos también nosotros entre nuestros hermanos caídos bajo el peso del mundo.
JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
Autor.- Este grupo escultórico fue tallado por el imaginero Faustino Sanz Herranz.
Fecha de ejecución.- Faustino Sanz Herranz talla este grupo en el año 1973
Técnica.- Imágenes de bulto, talladas y barnizadas, sin policromar
Ciclo de la Pasión.- El Camino de la Cruz.
Momento de la Pasión.- Según el Evangelio de San Lucas, a Jesús cargando con la cruz, le seguía un gran número de mujeres que lloraban por él, Jesús viendo a estas mujeres, les consuela, pidiendo que no lloren por él, que lloren por ellas y por sus hijos.
Cofradía.- Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Fecha de fundación.- 1598
Lugar donde se encuentra.- Casa Museo de la Hermandad de los Moraos.
Templo de salida procesional.- Iglesia de Nuestra Señora de la Paz.
Jornada de procesión.- Mañana del Viernes Santo.
Localidad.- Daimiel.
Del Evangelio según San Lucas 23, 27 - 31
Jesús se volvió hacia ellas y les dijo:
«Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado”. Entonces empezarán a decirles a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a las colinas: “Cubridnos”; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?».
Reflexión
Nuestras acciones tienen consecuencias. Como civilización no deberíamos olvidar la máxima de que todo tiene un precio, que toda acción tiene un eco en la vida de los demás. Vivir de una determinada manera, sin pensar cómo afecta lo que hacemos a otros, a lo que vendrá, es vivir ciego a la realidad. Nos hemos acostumbrado a vivir como si estuviéramos en un eterno presente. Pero caerá y nos golpeará en el realismo de las consecuencias. Las lágrimas de las mujeres y la advertencia del Señor Jesús nos suena como un llamamiento: ¡cambiad de vida! ¡convertíos! ¡mirad en el tiempo! Aún hay tiempo de que las consecuencias no sean las que nos destruyan a todos. El Profeta de Galilea, como todos los profetas, no es que vea el futuro sin más, es que nos llama a saber que el tiempo no está escrito, que Dios no determina sin más lo que ha de suceder al margen de nosotros mismos y de nuestra libertad. El Señor Jesús nos pone ante nuestra propia responsabilidad y libertad. Ante nuestras acciones. Hijos e hijas de Jerusalén, madres y padres en el tiempo: ¡abrid los ojos! Porque llegarán días en los que desearemos haber estado en el mundo de otro modo… ¡Aún podéis ser y estar de otro modo! Que solo uno, el Señor, sea el leño triturado por amor a los hombres. Ábrete, mujer y hombre de Jerusalén, al don de la vida y la muerte que hizo el Señor por nosotros. Al don del amor.
NUESTRO SEÑOR JESÚS NAZARENO
Autor.- Las dos imágenes que forman este grupo escultórico fueron realizadas por la imaginera Ana Rey.
Fecha de ejecución.- Ana Rey talla tanto la figura del Señor, como la del Cirineo en el año 2016
Técnica.- Imágenes de bulto redondo, talladas y policromadas en madera.
Ciclo de la Pasión.- El Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- Jesús, con el patibulum sobre sus hombros, pierde el equilibrio y cae bajo el peso del madero, mientras Simón Cirine, a su lado, intenta mitigar la caída de Jesús.
Cofradía.- Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza
Fecha de fundación.- 1992
Templo de culto.- Iglesia Parroquial de San Claudio.
Templo de salida procesional.- Iglesia Parroquial de San Claudio.
Jornada de procesión.- Tarde noche del Jueves Santo.
Localidad.- León.
Del libro de las Lamentaciones
Es bueno que el hombre cargue con el yugo desde su juventud. Siéntese solo silencioso cuando el Señor se lo impone; ponga su boca en el polvo, quizá haya esperanza; ponga la mejilla al que lo maltrata y se harte de oprobios. Porque el Señor no rechaza para siempre; y si hace sufrir, se compadece conforme a su inmensa bondad
Reflexión
Una vez más. De nuevo. La sensación de no poder más. De volver a ser oprimido por el peso de lo que nos rodea. La impotencia como tentación a dejarnos postrados por el suelo, a dejar de levantarnos, a dejar de alzarse. A rendirse y bajar las manos. Líbranos de la tentación, Señor, de quedarnos postrados y caídos. San Agustín recordaba que el santo no es quien nunca cae, sino quien siempre se levanta. Un escritor espiritual, dominico él, decía que la parábola del hijo pródigo estaba incompleta y le faltaba narrar cómo volvía a huir y caer… y volvía a regresar. Volver a caer y volver a levantarse. Flaco favor nos ha hecho en el crecimiento espiritual no reconocer que caemos una, dos y tres veces. El tres como símbolo de todo lo que hace falta que pase para que las cosas cambien. Para que nosotros cambiemos. Duele la conciencia de la finitud y del pecado. De la caída constante. Pero mirar a cómo el Señor de la vida, el Señor Jesús, volvía a caer, por tercera vez, por amor, bajo el peso de tantas caídas nuestras, abrir el corazón al inmenso amor de Jesús cayendo por nuestras caídas, es una llamada a que no todo está perdido. Ver cómo vuelve a levantarse, es una esperanza para cada día nuestro, una invitación a no olvidar que estamos llamados a vivir en pie, libres, no esclavos de nuestras caídas. Arriba, se acerca nuestra salvación.
CRISTO DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS
Autor.- La imagen del señor Despojado salió del Taller Arte Cristiano de Madrid.
Fecha de ejecución.- 2008
Técnica.- Imagen de bulto, tallada y policromada en madera, cubriendo la parte inferior de la talla por túnica, con la que la imagen es presentada a la devoción de los fieles.
Ciclo de la Pasión.- El Monte Calvario.
Momento de la Pasión.- Cristo ha llegado al Calvario, ha sido despojado de la Cruz, mientras los soldados preparan el madero para la crucifixión, los soldados arrebatan los vestidos al Nazareno, son los preparativos de la Crucifixión.
Cofradía.- Hermandad de Cristo Despojado de sus Vestiduras y Compasión de Nuestra Señora
Fecha de fundación.- 2007
Templo de culto.- Iglesia de San Juan Bautista de los Panetes
Templo de salida procesional.- Iglesia de San Juan Bautista de los Panetes
Jornada de procesión.- Tarde noche del Jueves Santo.
Localidad.- Zaragoza.
Del Evangelio según san Mateo 27, 33 - 35
«Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir lugar de la Calavera), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo».
Reflexión
No debe haber experiencias comparables a la de que nuestra desnudez quede expuesta a la vista de otros. Todo lo que intentamos esconder y cubrir bajo los ropajes de nuestra palabra, de nuestra cotidianeidad, puesta a la luz ante los demás. Nuestra vergüenza. No es la desnudez física, que también. Es el pudor de cuanto consideramos por un lado propio y solo nuestro. Y, de otro, aquello que nos avergüenza mostrar. Nuestra pequeñez, nuestra debilidad, nuestros errores. Nuestros pecados. Que nos arranquen lo que creemos ser, lo que mostramos a los demás que somos, lo que, pensamos, nos tiene seguros y a salvo, para quedar con nuestra más mísera realidad ante los ojos de los demás. La verdad de lo que somos, puesta ante todos. Jesús, el Señor, nos muestra que no es jamás una vuelta atrás la desnudez de la verdad. Él, que nunca nada ocultó, que siempre fue luz limpia de palabra y de signos para los demás, es desnudado como intento de humillarlo, como consecuencia del egoísmo. Y sin embargo, en su desnudez, se muestra su plena luz de salvación. La cruz nos trae la salvación. Ahí nos vuelve a decir que solo abrazando la verdad, solo acogiendo todo lo que somos, tan solo acogiéndole a Él, podemos alcanzar su luz y su salvación.
LA CRUCIFIXIÓN DEL SEÑOR
Autor.- Este paso de misterio fue realizado por los imaginero valencianos Rafael Grafiá y José Vicente Grafiá, que eran padre e hijo.
Fecha de ejecución.- La familia Grafía realiza este paso de misterio en el año 2003
Técnica.- Imágenes de bulto, talladas y policromadas en amdera.
Ciclo de la Pasión.- El Monte Calvario.
Momento de la Pasión.- Jesús tras ser despojado de sus vestiduras, y ser clavado en la Cruz, esta es exaltada o ascendida por los lacayos romanos.
Cofradía.- Hermandad de la Crucifixión del Señor
Fecha de fundación.- 1928, Refundada en 1969 y 1995
Templo de culto.- Parroquia de Nuestra Señora del Rosario.
Templo de salida procesional. Parroquia de Nuestra Señora del Rosario.
Jornadas de procesión.- Sábado de Pasión - Procesión de la Crucifixión del Señor.
Noche del Miércoles Santo - Procesión del Recogimiento.
Localidad.- Valencia.
Del Evangelio según san Mateo 27, 37 - 38
Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es Jesús, el rey de los judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Meditación
Hemos convertido el signo de la cruz, los dos trazos que señalan a todos los puntos, en un signo cultural. Tras dos milenios lo hemos vaciado de la intensa carga de significado que en su origen fue: un instrumento de tortura y asesinato para criminales. La hemos dulcificado. Es cierto que porque el centro de su significado no está en los maderos, en el abyecto objeto que es, sino en quien estuvo colgado de ella y en el inmenso gesto de amor que suponía: que el justo entregue su vida ante el injusto por amor a los injustos de toda la historia. Que el Señor Jesús pasase por criminal, que un aparente fracaso coronase sus años entregados a Dios y a los hombres, sigue siendo escandaloso. Que el único justo fuese ajusticiado explica el abandono por miedo de los suyos. Clavado entre salteadores y ladrones. Como un ladrón más. El mismo Dios haciéndose uno con todos los ajusticiados del tiempo. Es incomprensible y escandaloso. No es posible que nada pueda salvarse así. Hoy seguimos huyendo del escándalo que significa. Caemos en la tentación de dulcificar demasiado la cruz. La intentamos domesticar. La rebajamos, tantas y tantas veces, con nuestro exceso de emotivismo. Con nuestras palabras y nuestros gestos de creyentes. Estamos llamados a la felicidad y la alegría en el Señor, claro está, es lo que Dios desea para sus hijos, pero no nos atrevemos a acoger el misterio de la lógica de la cruz: solo desde el fracaso, solo desde la agonía, desde el escándalo, desde la incomprensión, podemos dejar a Dios que actúe según su misterio y su propia razón. Solo así no domesticaremos a Dios.
SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN
Autor.- Esta imagen del Señor de la Expiración salió de la gubia del imaginero Francisco Javier Santos de la Hera.
Fecha de ejecución.- Francisco Javier Santos de la Hera talla esta imagen del Señor en el año 1981
Técnica.- Imagen de bulto, tallada y policromada en madera.
Ciclo de la Pasión.- El Monte Calvario.
Momento de la Pasión.- Cristo, tras agonía en la Cruz, alza la cabeza al cielo, pronuncia sus últimas palabras, entregando al Padre el Espíritu, es el momento de la muerte del Señor.
Cofradía.- Cofradía del Santo Costado de Cristo.
Fecha de fundación.- 1963
Templo de culto.- Iglesia Parroquial Mayor de Santiago.
Templo de salida procesional.- Iglesia Parroquial Mayor de Santiago.
Jornada de procesión.- Tarde noche del Viernes Santo - Procesión del Santo Entierro.
Localidad.- Jumilla (Murcia)
Del Evangelio según San Mateo 27, 45 - 50
Desde la hora sexta hasta la hora nona vinieron tinieblas sobre toda la tierra. A la hora nona, Jesús gritó con voz potente:
«Elí, Elí, lemá sabaqtaní» (es decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»).
Al oírlo algunos de los que estaban allí dijeron:
«Está llamando a Elías».
Enseguida uno de ellos fue corriendo, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían: «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo». Jesús, gritando de nuevo con voz potente, exhaló el espíritu.
Meditación
La vida del ser humano está hecha de muchas muertes. Morimos muchas veces en nuestra existencia hasta que nos llega la experiencia del final, de la muerte final. La vida nos enfrenta una y otra vez al drama de esa realidad. Con cada fracaso, con cada frustración, con cada pecado. Cada daño hecho y recibido es una muerte. Hemos de morir a nosotros mismos una y otra vez, y no ya por propia opción, en un estéril ejercicio de voluntad, sino porque la trama de la existencia es así. Ya se ocupa la realidad de imponernos la muerte. Las muertes de lo que hemos sido. Pero en nuestra fe sabemos que morir es solo un paso a otra vida. Morimos para abrazar nuevas vidas. No es lo mismo morir que morirse. Morir sin esperanza que ser consciente de la muerte. No es lo mismo abrazar la muerte que dejarse morir desesperado. La condición creyente, y así nos lo enseña la misma muerte de Cristo, es la de abrazarse conscientemente a la muerte en una opción de confianza ante Dios. El grito de Jesús en la muerte es el grito del salmista que se entrega a la voluntad de Dios en un ejercicio de absoluta confianza. La muerte del Señor Jesús, con ese desgarrador grito, es al fin dejar a Dios que actúe. Saber que uno ya nada puede más que confiar. Que uno ha entregado absolutamente todo lo que era, hasta la propia vida, por amor a Dios. La muerte en cruz del Señor nos deja ante el silencio inmenso del que solo puede confiar en Dios. Cada muerte de nuestra vida, y morir duele, nos deja ante la situación sin aliento de no poder hacer otra cosa más que esperar en Dios. Y confiar en que jamás nos abandona
NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS DE SANTA MARÍA DE LA ALHAMBRA
Autor.- Esta imagen salió de la gubia del imaginero Torcuato Ruíz del Peral.
Fecha de ejecución.- En la actualidad se desconoce la fecha exacta en la que Torcuato Ruíz realiza esta imagen de la Santísima Virgen María; datándose en el tercer cuarto del siglo XVIII.
Técnica.- Imagen de bulto redondo, tallada, policromada, estofada y dorada en madera.
Ciclo de la Pasión.- El Entierro de Cristo.
Momento de la Pasión.- Tras ser descendido el cadáver de Jesús de la Cruz, ha sido colocado sobre el regazo de María, que lo abraza, lo limpia, llora en silencio, mientras se despide de su Hijo, es el momento del último abrazo de la Madre al Hijo.
Cofradía.- Muy Antigua Hermandad Sacramental de la Santísima Trinidad y Nombre de Jesús y Real e Ilustre Cofradía de Penitencia de Nuestra Señora de las Angustias Coronada de Santa María de la Alhambra
Fecha de fundación.- 1928
Templo de culto.- Iglesia Parroquial de Santa María de la Encarnación de la Alhambra.
Tempo de salida procesional.- Iglesia Parroquial de Santa María de la Encarnación de la Alhambra.
Jornada de procesión.- Tarde noche del Sábado Santo.
Localidad.- Granada.
Del Evangelio según san Juan 19, 25
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.
Reflexión
Nuestra condición humana es corporal, física, no somos ni podemos ser espíritus puros, almas desencarnadas. Lo real, lo que podemos tocar, oler, sentir, es parte de lo que somos. Ahí está toda la inmensa sabiduría de Dios con la creación y la encarnación. Somos cuerpo y necesitamos lo corporal para entender, para ser. Y es un inmenso don. La ausencia de vida en el cuerpo del Señor, como algo físico experimentado por su madre, lleva nuestra imaginación a todas esas veces que, de niño, cogería en brazos María, como todas las madres, como todos los padres, a su hijo Jesús. La que lo llevó en su vientre, le dio a luz, lo amamantó, lo abrazó, le dio vida, ahora lo abraza muerto. Lo toca inerte. Azotado. Roto. Ensangrentado. El peso en el corazón de la Virgen, el lamento de una madre, se hace físico en el contacto. Lo ha sido para quienes han tocado al Señor al bajarlo de la cruz, sujetando su cuerpo con el cuerpo propio, mientras lo descienden. También nuestra fe necesita de esa mediación física, del contacto. Del otro. Del abrazo, la mano, el gesto. Del Sacramento. El cuerpo de Cristo, abrazo por su madre, descendido por sus amigos, viene a nuestro encuentro en cada Eucaristía. Se nos hace físico y real a través de la Iglesia en el pan y el vino, en su cuerpo y su sangre a los ojos de la fe. Viene a hacerse nuestro cuerpo con el suyo, a alimentarnos, a conformarnos por dentro, pero también físicamente. Como Iglesia. La Virgen María, abrazando el cuerpo de Jesús, nos recuerda que también nosotros podemos acoger el cuerpo del Señor Jesús en su Sacramento. Podemos abrazarlo si miramos con los ojos de la fe.
Autor de la imagen.- Esta imagen del Señor en el Sepulcro fue tallada por Antonio Gavira Alba.
Fecha de ejecución.- Antonio Gavira talla esta imagen del Señor en el año 1980
Técnica.- Imagen de bulto, tallada y policromada en madera, dentro de una urna de plata y cristal.
Ciclo de la Pasión.- El Entierro de Cristo.
Momento de la Pasión.- Cristo ha muerto, su cadáver ha sido depositado en el Sepulcro, donde aguarda el momento de cumplir la promesa de su Resurrección, aguarda el Tercer día.
Cofradía.-Venerable y Real Cofradía de Penitencia del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de la Soledad
Fecha de fundación.- 1740
Templo de culto.- Santuario de Santa María de África.
Templo de salida procesional.- Santuario de Santa María de África.
Jornada de procesión.- Tarde noche del Viernes Santo.
Localidad.- Ceuta.
Del Evangelio según san Mateo 27, 59 - 60
José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en su sepulcro nuevo que se había excavado en la roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó.
Reflexión
En el oscuro silencio del sepulcro, entre sábanas limpias y mortajas, el tiempo se detiene. Todo lo que alguna vez ha existido, todo lo que existirá, está en ese espacio vacío a oscuras que acoge el cuerpo muerto del Señor. La pasión, la cruz, la muerte, la entrega por amor, allí condensada donde el tiempo se hace espacio y el espacio se vacía, cruza toda la realidad como ondas que se expanden a través de todo lo que pueda llegar a existir, informándolo y conformándolo. En ese oscuro sepulcro está el misterio absoluto de Dios. No nos queda sino contemplar. Esperar. Recordar. No olvidar dos claves que están en la entrega del Jesús hombre. Una, la esperanzada y confiada entrega en las manos del Padre. Él sabrá, siempre ha sabido, qué hacer con toda la vida derramada por Jesús, por qué pasa todo. La otra, la conciencia de que su vida ha sido una entrega por amor absoluto a Dios y a los hombres. Dos claves también en el Jesús Dios: en esa muerte en cruz están todos los males, mentiras, muertes y daños de la humanidad, todo nuestro pecado, abrazado con amor, para nuestra redención. Para nuestra salvación. Y otra. Que la pasión de Jesús no es solo algo que sucedió en aquel Jerusalén de hace casi dos mil años, ni algo que solo tuviera consecuencias para el propio Jesús. Aquel acontecimiento cambió la historia de la humanidad. De antes y de después. Y sigue teniendo su efecto hoy. En ese oscuro sepulcro está el centro de todo lo que ha sido, es y será. Ahora solo nos queda esperar.







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